TRANSMISIÓN EN VIVO Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)
Vicente Moctezuma Mendoza. “Extracción, despojo, exclusión y resistencias en la Ciudad”. Iracema Gavilán. “Mandatos de género y extractivismos: acciones desde el ecofeminismo”. Comisión Sexta Zapatista.
Como ya se van a ir varios de los ponentes que han participado en los días anteriores, quería hablarles un poco del auditorio que han tenido en estos días y que tendrán todavía todo el día de mañana.
Yo estoy maravillado de la primera sección porque a nadie vi tomar apuntes. Yo les muestro los míos. Yo admiro mucho lo que no sé, en este caso las matemáticas. También la choferología, no es lo mismo ser saber conducir que ser choferólogo, ahí hay que meterle mano al motor. A mí no me sorprendería que viera a Marcelino o al Monarca con su gorro de Merlín a la hora que le está metiendo mano al motor porque no sé ni cómo es que hace, yo sé que échale gasolina, enciéndele y vámonos.
Haciendo una especie de corte de caja de lo que aquí se ha expuesto, y si hago lo poco que sé de matemáticas, de teoría de conjuntos, si asigno a cada participación una esfera y veo dónde se intersectan —que son todos estos apuntes que tengo—, el común, el denominador común con todas esas esferas es mi ignorancia. Porque señalaron cosas que yo no sabía, que no había tomado en cuenta o no con la relevancia que era necesario y que sigue siendo necesario.
En otros semilleros anteriores de hace años invitábamos a la generación tradicional, digamos, cuando yo le dije a Raúl —él es el culpable de este calendario subversivo—, yo le dije, y a ellos les decíamos: ya no nos den citas, ya sabemos qué dijo Marx, Engels, Lenin, Mao, Trotsky, etcétera. Entonces decíamos no traigan citas, queremos saber qué piensan ustedes. Y en este caso Raúl, que fue el que nos apoyó en eso, trasladó esa instrucción a ustedes, a los jóvenes; a los jóvenes no tan jóvenes y a los jóvenes jóvenes. Y les dijo que no estadísticas y no citas.
Tengo que pararme porque nuestra palabra como zapatistas, mujeres, hombres, niños, ancianos, hablo a nombre de ellos, dirigida a nuestras compañeras, compañeros, buscadores, buscadoras. Hablo por ellas y por ellos.
Compañera, madre buscadora, compañero, padre buscador:
Para nosotros, nosotras, zapatistas, eres como un zapatista, una zapatista. Es un gran lucha y es un gran ejemplo. Nos haces recordar, buscando a tus seres queridos, donde te toca estar.
Nos haces sentir como cuando nosotros, nosotras, pueblos originarios, nunca nos conoció el sistema capitalista. Estuvimos olvidados, no existíamos para ellos. Hoy, compañera, compañero, buscadores, buscadoras, nos das un ejemplo.
Nosotros, zapatistas, aquí estamos, estamos luchando, estamos contra el sistema capitalista, pero a tu hija, a tu hijo, son mis hermanos, son nuestros hermanos, son nuestras hermanas. Somos familia, porque mira cómo nos hace el sistema capitalista, pero nos das el ejemplo. Los sentimos como si fuéramos, que ustedes como mamás, como si fuera de que entonces somos sus hijos, sus hijas, que los estás buscando.
Bueno, pues primero que todo, muchas gracias por esta invitación. También muchas gracias a todas y todos quienes lo han hecho posible, y también agradezco mucho al CIDESI por recibirnos.
Bueno, voy a leer esta presentación que se llama “El fin de las guerras y las luchas por el futuro”.
De nuevo, en estas tierras se convoca una actividad, un semillero que tiene como uno de sus propósitos identificar las modalidades y las formas de funcionamiento de las guerras en la actualidad, con un doble acercamiento hacia cómo se despliega contra la humanidad y la naturaleza.
Durante estos días ya se ha planteado que esa separación es una de las herencias más problemáticas en el capitalismo y su manera de entender la vida, porque la vida es un nudo, una trama y urdimbre que de por sí es inseparable. Esto que ahora parece tan urgente tener en cuenta, más que una idea novedosa que a alguien se le ocurrió en alguna universidad o centro de pensamiento, es uno de los saberes más importantes que nos aportan las y los defensores del territorio, que han sido y siguen siendo los pueblos.
Muy buenas tardes a todas las personas presentes. Siento un mixto de emociones: alegría, honor y un profundo sentido de responsabilidad para hablar de un tema que puebla los titulares de periódicos a diario. Este es un texto que es fruto de discusiones colectivas a lo largo de los últimos años y de colaboraciones colectivas con personas migrantes en situación de movilidad, con defensoras en femenino y abogadas en femenino litigantes que hacen litigio estratégico para contornar todos los controles migratorios y de asilo. Y colegas críticas de las migraciones y las fronteras.
Yo he sido un aprendiz suyo, zapatistas desde hace mucho tiempo, de manera que este texto es una forma sencilla, pero honesta y sensata, quiero pensar, de retribución desde las trincheritas que ocupo para transmitir miradas críticas introductorias, pensando en que pueda haber otro espacio y momento para profundizar sobre el tema que me ocupa.
Yo voy a hacer una lectura a una velocidad para que puedan retener lo que voy a decir, al menos parte de lo que voy a decir.
En ocasiones se dice que la migración es tan antigua como la humanidad, que la migración nos hizo humanos y humanas, o incluso que los seres humanos siempre migraron. Estas afirmaciones no son necesariamente falsas. Sabemos que, desde tiempos remotos, distintos grupos humanos se desplazaron en busca de alimentos, explorando nuevos territorios. La movilidad forma parte de la historia de nuestra especie. Ese es un hecho.
Primero me gustaría empezar agradeciéndoles la invitación a los compañeros, a las compañeras, a loas compañeroas zapatistas, y decirles que es un honor compartir este espacio, ya que para mí, como muchas de las personas que estamos acá, y ya lo han dicho otras personas que han compartido acá la palabra, son un referente de resistencia y también un recordatorio vivo de que frente a la tormenta viene el día después. Que el mundo de hoy no tiene que ser el mundo de mañana, y que es posible construir nuevos días y nuevos mundos.
Además, y yo también por ahí no veo el payaso, no veo, pero igual me pasa lo mismo, me gustaría doblemente agradecer la invitación porque me obligó a sentarme a escribir reflexiones que no siempre logro aterrizar a palabras en papel, porque la verdad sí me da el mal de la computadora, el mal de la hoja en blanco.
Y además voy a pedir una disculpa porque esta reflexión va a ser no solo mía. Se pidió que no citemos otras personas, pero me es imposible no hacerlo, porque en algunos momentos sí va a ser una reflexión un poquito colectiva, más mucho que poquito, porque inconscientemente, conscientemente, y necesariamente, retoma lo que he aprendido y escuchado en este caminar, como coloquialmente, o a veces le decimos, a la búsqueda de las personas desaparecidas, con familias y personas que me han permitido acompañarlas de una u otra forma, y que en parte es gracias a ellas que he aprendido a mirar nuevamente el mundo. A todas ellas, a las familias, les doy mi profundo agradecimiento, como siempre, por abrirme su corazón, por permitirme conocer su pensar, su quehacer y su sentir. Y aprovecho además para mandar un saludo fraterno a quienes hoy están aquí, a ustedes, y quienes estén en el Zoom o en el YouTube, no sé dónde se esté transmitiendo. Un saludo respetuoso al corazón de las comunidades zapatistas y un saludo a quienes también han compartido otras reflexiones.
Mientras escribía estas palabras, me preguntaba cómo hablar de la desaparición en el marco de un semillero titulado Guerra contra la Humanidad. Cómo empezar a hablar de una de las formas de violencia más profundamente crueles y mantener en el centro de todo lo que voy a decir, o intentarlo por lo menos, la esperanza, que es al final, por lo que yo he aprendido de este caminar, lo que sostiene la búsqueda de cientos y miles de familias en México: la esperanza del reencuentro y la esperanza de la vida también.
Transmisión en vivo Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)
Andrea Horcasitas Martínez. “Frente al horror, la búsqueda y la promesa del reencuentro» Raúl Romero. «Corporaciones criminales y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista
📢 Chiapas, la paz pendiente 📖 Informe 2025 del Grupo de Trabajo Región Frontera
👉🏽 El presente informe documenta la situación de derechos humanos en la Región Sierra-Frontera de Chiapas durante el periodo comprendido entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, coincidiendo con el primer año de la administración estatal encabezada por Eduardo Ramírez Aguilar y la implementación de una nueva estrategia de seguridad presentada públicamente como un proceso de pacificación.
👉🏽 La investigación, realizada por el Grupo de Trabajo Región Frontera (GTRF), da continuidad al informe Asedio a la vida cotidiana, terror para el control del territorio y graves violaciones a los derechos humanos, publicado en enero de 2024. A partir de testimonios de habitantes de la región, entrevistas con personas expertas, información oficial y documentación de organizaciones de derechos humanos, este informe analiza tres fenómenos estrechamente vinculados: la desaparición forzada de personas, el desplazamiento forzado interno y los impactos de la estrategia de seguridad implementada por el Estado.
En ese gran espacio de pensamiento crítico, se compartieron reflexiones potentes sobre la fase actual del capitalismo, así como el genocidio del pueblo palestino, pero también su resistencia y dignidad.
Compartimos aquí un resumen de las ponencias, así como los audios y ligas a los textos completos, que consideramos fundamentales para comprender nuestro mundo y, así, construir en común alternativas reales ante el desastre que nos acomete.
Carlos Alberto Ríos Gordillo – “Huellear a la hidra cabezona. Pistas para una contrahistoria rebelde”
El historiador Carlos Alberto Ríos nos comparte su reflexión sobre el pensamiento crítico frente a la hidra capitalista, que representa como “La hidra cabezona”, a la que se puede comprender y enfrentar si se aprende a leer sus huellas, descubrir sus transformaciones y reconocer la forma en la que reproduce la explotación, el despojo, la represión y la devastación de la naturaleza.
Ríos comparte esta reflexión retomando el seminario “El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista” realizado hace más de una década, donde el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional comparó al capitalismo con la hidra de la mitología: un monstruo que se fortalece cada vez que se le ataca. Sin embargo, afirma, no es invencible, y su principal debilidad puede descubrirse mediante el pensamiento crítico y la organización colectiva.
El historiador recuerda uno de los cuentos de la sabiduría del viejo Antonio, que a través de su relato “los arroyos cuando bajan”, simboliza a estos “lectores de huellas”, que no solo contemplan el rastro, sino huellan el peligro en la montaña, para agazaparse, anticiparse y prepararse para la embestida. Pero no basta, enfatiza, sólo identificar al adversario, sino también conocer la forma en que éste reescribe la historia para justificar el dominio y ocultar las causas profundas de la desigualdad.
En este análisis, Ríos menciona que es importante narrar la historia desde la mirada de los pueblos que resisten y no desde la versión de los vencedores. Cada huella del capitalismo —masacres, desapariciones, despojos, crisis ambientales o megaproyectos— es una evidencia clara de la lógica de acumulación de capital detrás de los conflictos contemporáneos.
Ríos reivindica así la experiencia de autonomía zapatista y la manera en la que los zapatistas han leído el mundo, han narrado la historia del mundo, cómo han revelado aquello que está entorno a la huella.
A partir de las huellas de la hidra, los zapatistas saben cómo es el enemigo, de dónde ha venido, cómo ha cambiado, hacia dónde va y cómo podemos darle caza.
Ríos, entiende las trece demandas históricas del EZLN —tierra, techo, trabajo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia, paz, información y cultura— como una alternativa concreta al modelo capitalista. Son palabras mágicas, afirma, porque nos permiten ver la magia de un mundo para la vida, de sus personajes cotidianos, de sus errores, problemas y contradicciones. … no son sólo palabras cuya definición se encuentra en un diccionario, puesto que, como aprendimos en “La historia de las palabras” del viejo Antonio, estas últimas deben llevar corazón.
Son exigencias presentadas como áreas de trabajo que se materializan en prácticas cotidianas dentro de las comunidades autónomas, donde la organización, el autogobierno y el principio de “mandar obedeciendo” demuestran que es posible construir otras formas de vida.
Asimismo, advierte que el capitalismo no sólo combate militarmente a las experiencias rebeldes, sino que también intenta apropiarse de sus aprendizajes mediante estrategias de contrainsurgencia, programas asistenciales y mecanismos de cooptación. Por ello, reitera, leer las huellas del enemigo no basta: la verdadera defensa radica en la organización comunitaria y la construcción permanente de alternativas.
Y concluye que el “huelleo” no es únicamente un método para interpretar la historia, sino una herramienta política para desenmascarar al poder y descubrir posibilidades de transformación allí donde el sistema pretende imponer la idea de que no existe alternativa. Desde esa mirada, la contrahistoria zapatista invita a narrar el mundo “desde abajo y a la izquierda”, reconociendo la resistencia cotidiana de los pueblos como el espacio donde aún es posible sembrar esperanza frente a la crisis global.
Mateo Crossa Niell: Los nuevos rostros de la explotación en la guerra del capital contra la clase trabajadora
El investigador y doctor en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, Mateo Crossa Niell, sostuvo que el capitalismo atraviesa una nueva etapa marcada por una acelerada concentración de la riqueza y por la alianza entre el capital financiero y las grandes corporaciones tecnológicas, proceso que está transformando las formas de explotación laboral y el papel de los Estados.
Durante su conferencia en el Cideci/UniTierra Chiapas, explicó que, tras la pandemia de COVID-19, la concentración del capital se incrementó a una velocidad sin precedentes. Señaló que el centro del poder económico ya no reside únicamente en los grandes empresarios, sino en gestoras globales de activos como BlackRock, Vanguard y State Street, cuya influencia se extiende a miles de empresas estratégicas, incluidas las principales compañías tecnológicas.
Crossa afirmó que esta convergencia entre finanzas y tecnología permite concentrar el control sobre plataformas digitales, infraestructura informática e inteligencia artificial. Desde su perspectiva, estas herramientas no están orientadas a liberar el trabajo humano, sino a intensificar el despojo, fortalecer los monopolios y ampliar los mecanismos de vigilancia y control.
El investigador también planteó que el resurgimiento de los discursos nacionalistas responde a la necesidad del capital de utilizar nuevamente al Estado-nación como instrumento para reorganizar la competencia global, legitimar procesos de militarización y proteger los intereses económicos dominantes.
En la segunda parte de su exposición abordó las nuevas formas de explotación laboral. Rechazó la idea de que la inteligencia artificial sustituirá masivamente a las personas trabajadoras y sostuvo que, por el contrario, amplía y reorganiza la explotación del trabajo. Señaló que la clase trabajadora actual incluye no solo a obreros industriales, sino también a empleados del sector servicios, repartidores por aplicación, trabajadores de plataformas digitales, desarrolladores de software, personal de logística, migrantes y quienes realizan tareas invisibles para entrenar sistemas de inteligencia artificial.
Retomando el concepto de “infoproletariado”, explicó que millones de personas laboran bajo esquemas de vigilancia permanente, ritmos intensificados y creciente precarización. Criticó los modelos de contratación por plataformas, que mantienen disponibles a los trabajadores sin garantizar ingresos mínimos y excluyen de la jornada laboral el tiempo de espera, trasladando los riesgos empresariales a quienes trabajan.
Asimismo, destacó la existencia de los llamados ghost workers o “trabajadores fantasmas”, personas que desde sus hogares etiquetan imágenes, textos y datos para entrenar algoritmos, generalmente mediante subcontratación internacional, con bajos salarios y utilizando recursos propios. A su juicio, la inteligencia artificial no elimina el trabajo humano, sino que lo invisibiliza.
Como conclusión, Crossa Niell afirmó que la clase trabajadora del siglo XXI es más amplia, diversa y dispersa que nunca, pero continúa siendo el fundamento del funcionamiento del capitalismo. Frente a las nuevas formas de explotación, llamó a reconocer esta nueva composición del trabajo y a fortalecer la organización colectiva como respuesta a los desafíos del capitalismo contemporáneo.
El Subcomandante Insurgente Moisés planteó que el problema central del capitalismo es la propiedad privada, origen de la explotación, la desigualdad, la injusticia y la destrucción de la vida. Explicó que los zapatistas escuchan con atención los análisis presentados en el encuentro para confirmar, desde distintas realidades del mundo, que el sistema capitalista concentra cada vez más el poder económico, político y militar en manos de unos cuantos propietarios.
Frente a ello, afirmó que la principal pregunta ya no es describir cómo funciona el sistema, sino qué hacer para transformarlo. La respuesta que han construido las comunidades zapatistas es “el común”, una forma colectiva de organizar la vida inspirada en las experiencias de sus antepasados, quienes enfrentaron la explotación organizándose de manera comunitaria.
Explicó que el común no significa quitar las pertenencias individuales, sino producir colectivamente aquello que será de beneficio compartido: la tierra, la salud, la educación, el conocimiento y los frutos del trabajo. Insistió en que este modelo no proviene de un manual, sino de la práctica, el aprendizaje constante y la organización.
El subcomandante insistió en que la transformación requiere la participación de todas las generaciones: los mayores aportan su experiencia y los jóvenes garantizan la continuidad de la lucha. También destacó que la organización debe surgir desde cada espacio donde existe explotación —el campo, la ciudad, las escuelas, los hospitales, las fábricas y los pueblos originarios— y fortalecerse mediante la práctica, más que por la teoría.
Criticó las políticas de la llamada Cuarta Transformación, al considerar que han profundizado la fragmentación de las comunidades y favorecido nuevas formas de despojo. Finalmente, advirtió que el capitalismo acelera la destrucción de la naturaleza y sostuvo que nadie liberará a los pueblos si estos no se organizan por sí mismos. Concluyó que el sistema capitalista es inhumano, cruel y criminal, y rechazó la idea de que pueda ser humanizado, llamando a construir alternativas colectivas desde abajo y en común.
Capitan Marcos –El amor y el desamor según el Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Para el EZLN, explicó poéticamente el Capitán Insurgente Marcos, el amor y el desamor son principios éticos y políticos. El amor, dijo, es una semilla que requiere cuidado, perseverancia y compromiso constante para florecer. El amor verdadero no busca la semejanza, sino que nace del reconocimiento y respeto de las diferencias, manteniendo un camino común sin renunciar a la identidad de cada persona o colectivo. Para el zapatismo, amar implica procurar que quienes caminan juntos sean siempre mejores, individual y colectivamente.
En contraste, el desamor tiene que ver con el olvido, el oportunismo, el interés pasajero y la utilización de las personas o de las luchas para obtener beneficios propios. El EZLN distingue así entre quienes han permanecido solidarios a lo largo del tiempo y quienes se acercaron únicamente por conveniencia o moda.
El EZLN reconoci y agradece a quienes han acompañado la lucha zapatista durante décadas: comunidades religiosas comprometidas, defensores de derechos humanos, artistas, intelectuales, organizaciones sociales, jóvenes y jóvenas, personas mayores o “de juicio” y movimientos de México y del mundo que han compartido la resistencia sin dejar de ser quienes son. En particular, las madres buscadoras, cuya lucha es un ejemplo de dignidad y resistencia.
Finalmente, el EZLN extiende ese amor solidario a todas las luchas históricas contra la opresión y en particular a Palestina: el símbolo contemporáneo que concentra las contradicciones, las violencias y las resistencias frente al capitalismo, y cuya causa representa una expresión vigente de la lucha por la vida y la dignidad.
Micaela Gramajo presentó una reflexión sobre la historia de Palestina, el sionismo y el papel del arte como herramienta de memoria, denuncia y solidaridad. Inició con un recorrido histórico que ubicó a Palestina como un territorio habitado y con una vida política, social y cultural propia antes de la creación del Estado de Israel. Explicó que la Declaración Balfour (1917), la inmigración sionista promovida durante el mandato británico, la Nakba de 1948, la ocupación de 1967 y el bloqueo de Gaza consolidaron un proceso de colonización, despojo y apartheid que, afirmó, desemboca en el actual genocidio.
La autora definió al sionismo como una ideología política colonial y sostuvo que no debe confundirse con el judaísmo. Recordó la existencia de corrientes históricas de judíos antisionistas, como el Bund, y criticó el uso del antisemitismo para descalificar las críticas al Estado de Israel. Desde su propia historia familiar —marcada por el Holocausto y el exilio de la dictadura argentina— relató cómo llegó al antisionismo y su participación en el colectivo Judíes por una Palestina Libre, que exige el fin del genocidio, el derecho al retorno del pueblo palestino y la articulación de las luchas por la justicia.
En la segunda parte de su intervención explicó el proceso de creación de la obra “Proyecto Olivo”, una pieza teatral construida junto con dos niñas mexicanas y el palestino Omar, cuya historia familiar permitió narrar la historia de Palestina desde 1948 hasta la actualidad. Destacó que la obra privilegia el testimonio y la presentación de las propias niñas sobre la representación teatral tradicional, convirtiendo el escenario en un espacio de encuentro, aprendizaje y acompañamiento.
Finalmente, Gramajo reflexionó sobre el adultocentrismo y propuso reconocer a niñes y jóvenes como sujetos políticos con capacidad para participar, decidir y transformar su entorno. Llamó a construir formas de coprotagonismo entre generaciones y concluyó recordando el impacto devastador de la guerra sobre la niñez palestina, reivindicando la necesidad de escuchar sus voces y mantener viva la solidaridad con Palestina.
Ivan Prado – Palestina, palabra semilla de esperanza, raíz humanidad
En una emotiva compartición Iván Prado, nos ofreció una reflexión política y personal sobre Palestina desde su experiencia como integrante de Pallasos en Rebeldía, organización con la que ha trabajado durante más de dos décadas en territorios palestinos. A través de vivencias en Gaza y Cisjordania, relató cómo el arte, en particular el circo y el teatro, se convierten en formas de resistencia frente a la ocupación. Destacó la dignidad y la capacidad de esperanza del pueblo palestino, ejemplificadas en un payaso que continuó animando a pacientes en un hospital durante un apagón provocado por la falta de combustible. Para Prado, estas experiencias muestran que la vida y la solidaridad son más fuertes que la destrucción.
Iván Prado sostiene que Israel constituye un proyecto militar y colonial basado en la ocupación, el despojo y la destrucción sistemática del territorio palestino, al que definió como una forma de “necrocolonialismo”. Esta lógica, dijo, no solo busca controlar la tierra, sino también eliminar la memoria, la cultura y las condiciones de vida del pueblo palestino. Al mismo tiempo, el Estado israelí ejerce una fuerte y negativa influencia internacional en los ámbitos político, mediático y tecnológico.
Frente a ello, propone fortalecer la solidaridad internacional mediante acciones como el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), y subraya la importancia de distinguir entre judaísmo y sionismo, reconociendo la existencia de comunidades y movimientos judíos antisionistas que rechazan las políticas del Estado de Israel.
Palestina, concluyó Prado, es un símbolo universal de resistencia y esperanza. Su lucha trasciende las fronteras geográficas y representa la defensa de la dignidad humana frente a la injusticia. Palestina se ha convertido hoy en una “palabra semilla” que inspira la solidaridad internacional y la construcción de un mundo más justo, donde la resistencia y la vida prevalezcan sobre la violencia y la opresión.
Buenas tardes. Es un honor y una alegría estar aquí hoy. Antes de pasar plenamente a mi texto, conversamos con Iván que valía la pena hacer un breve, muy difícil ser breves, pero un breve paseo por la terrible historia de Palestina para poner el contexto y, a partir de ahí, poder conversar.
Antes de 1917, antes de la creación del Estado de Israel, Palestina era plenamente el país de las y los y les palestines, su territorio.
Aunque en el mundo todavía no nombrábamos a los países como países, aunque estaba bajo el dominio otomano y después pasó al británico, tenía ciudades, agricultura, puertos, bancos, periódicos, moneda, instituciones y una sociedad diversa. Palestina estaba plenamente habitada y tenía una vida social, política y cultural propia.
En Palestina había una población mayoritariamente musulmana, una pequeña población cristiana y una pequeñísima minoría judía.