La tarde del 11 de marzo del presente año se llevó a cabo la Asamblea del Pueblo Originario de Villa Milpa Alta en la explanada de la alcaldía, con el objetivo de conformar un Comité de Vigilancia y Seguimiento para el Presupuesto Participativo 2026 y 2027.
Es importante recordar que, derivado del juicio de amparo 1069/2025, radicado ante el Juzgado Tercero en Materia Administrativa, se ordenó a la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI) salvaguardar los derechos colectivos del pueblo originario de Villa Milpa Alta. Como resultado de este proceso jurídico, el 16 de diciembre de 2025 se publicó en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el reconocimiento de Villa Milpa Alta como Pueblo Originario.
En este contexto y en ejercicio de nuestros derechos colectivos, la Asamblea del pasado 25 de febrero de 2026 acordó convocar a una nueva asamblea en la explanada principal del pueblo con la finalidad de conformar un Comité de Seguimiento y Vigilancia del Presupuesto Participativo 2026 y 2027 emanado desde la asamblea, mecanismo que busca garantizar la transparencia, el correcto uso de los recursos públicos y la participación directa de la comunidad en las decisiones que afectan a nuestro territorio.
Una vez instalada la asamblea del 11 de marzo del presente año, se incorporaron al lugar personal de la Alcaldía Milpa Alta, así como integrantes de la COPACO. Con el ánimo de privilegiar el diálogo y la participación colectiva, a los integrantes de la COPACO se les extendió la invitación a formar parte de la mesa del presídium, con la intención de integrarlos al proceso que la comunidad se encontraba desarrollando.
Sin embargo, durante el desarrollo de la asamblea se suscitaron actos de violencia, agresiones y desorden, que atentaron contra el carácter pacífico y comunitario de este espacio de participación.
Por ello, denunciamos ante la comunidad que señalamos de manera directa a Oscar Cadena López (servidor público y COPACO), María Luisa Sánchez Cruz (servidora pública y COPACO), Jezabel Rentería (servidora pública y COPACO), Francisca Azalia Granados Rojas (COPACO), Blanca Margarita Salgado Romero (COPACO) e Iván Arrieta, así como a otras personas vinculadas a la Alcaldía Milpa Alta y a grupos de choque que cargaban armas de fuego y armas blancas identificados y señalados por los asistentes de la asamblea, estos grupos de choque propiciaron actos de violencia física, verbal y psicológica, insultando, amedrentando e incluso amenazando de muerte a integrantes del consejo, en contra de la asamblea, y la comunidad.
Asimismo, denunciamos que durante estos hechos se ejerció violencia de género, agresiones físicas contra personas adultas mayores originarias del pueblo de Villa Milpa Alta, así como el robo de parte del equipo electrónico que se encontraba en operación para el desarrollo de la asamblea, atentando contra el derecho de la comunidad a organizarse y participar libremente en sus procesos colectivos. Por lo anterior, hacemos responsable al alcalde José Octavio Rivero Villaseñor, a su estructura de gobierno y a sus grupos de choque identificados, por los actos de violencia perpetrados el 11 de marzo de 2026 y ante cualquier atentado o represalia que se realice contra cualquier integrante del consejo o miembro de la comunidad.
Reiteramos que LA ASAMBLEA ES LA MÁXIMA AUTORIDAD de decisión comunitaria, y que los procesos que emanan de ella buscan fortalecer la organización social, la transparencia en el uso de los recursos públicos y el bienestar colectivo de nuestra comunidad.
Hacemos un llamado a todas y todos los habitantes de Villa Milpa Alta a informarse, participar y defender los procesos comunitarios, a no permitir que la Alcaldía Milpa Alta irrumpa en los procesos que son propios de la comunidad, recordando que la organización del pueblo es fundamental para garantizar el respeto a nuestros derechos colectivos, nuestra historia y nuestro territorio.
Villa Milpa Alta es Pueblo Originario, y su voz se expresa a través de la asamblea.
La autonomía y la libre determinación es un derecho que no debe violentar la Alcaldía.
Consejo Comunal Indígena Nahua de Villa Milpa Alta
Malacachtepec Momoxco, Pueblo originario de Villa Milpa Alta a 12 de marzo de 2026
Para el maestro Luis de Tavira. Del Subcomandante Insurgente Moisés.
Compañero Tavira:
Le mando nuestros saludos a nombre de los niños, ancianos, mujeres, hombres y otroas zapatistas.
De director a director teatristas, le mando un abrazo propio. Estamos contentos que se haya usted mejorado un poco de su salud, y que esté ahora en este homenaje que le hacen sus más cercanos familiares y amistades.
Acá seguimos en la lucha, en nuestra resistencia y rebeldía que, como usted sabe bien, también camina por las artes y las ciencias. Hace unas semanas, los coordinadores de arte y cultura, y los teatristas, le escribieron una carta, y usted les respondió. Eso alegró nuestro corazón porque entendemos así que usted nos ve también como lo vemos nosotros a usted. O sea, como compañero en la lucha por la vida.
Como bien lo sabemos, la tormenta se hace más fuerte y mortal en todos los rincones del mundo, y son los más jodidos quienes más sufren.
Pero, como bien ha dicho usted en algunas ocasiones, las artes son también una forma de lucha por la vida. Y quienes luchamos, resistimos y nos rebelamos, también aprendemos y enseñamos con las artes y las ciencias.
La lucha por la vida en estos tiempos difíciles y duros se hace con la cabeza, el corazón y las tripas. Y las tres cosas tienen qué ver con la historia de cada quien. Somos diferentes los que somos de sangre que decimos originaria, indígena. Diferentes en cabeza, corazón y tripas de quienes tienen otra lengua, otro modo, otra historia. Pero nos hacemos iguales en las ciencias, las artes y las luchas. Y más ahora que la lucha es por la vida, porque el sistema capitalista está muy decidido a destruir a toda la humanidad.
Nosotros encontramos en la tierra la vida. Otros en las ciencias. Otros en las artes. Otros en su historia.
Tal vez alguien piense que cada persona debe ver por su propia vida, pero la situación actual no deja lugar para la lucha individual. Todas, todos, todoas estamos en peligro mortal. Distintos, diferentes, cada quien según su geografía, su calendario, su modo, nos hacemos iguales al reconocer al criminal y en la lucha para derrotarlo.
Nuestro esfuerzo, como zapatistas que somos, es para que el día siguiente a la muerte de la bestia inhumana del sistema, no hagamos lo mismo, y que de nuestras raíces no nazcan otros monstruos. Otras pirámides, decimos nosotras las comunidades zapatistas.
Lo que queremos es otro mundo donde estemos cabal. No todos iguales como copias, no todos con el mismo modo, sino cada quien lo que es y quiere ser, pero sin oprimir al diferente, sin tratar de hacerlo igual a nosotros, sino que respetando al que no es como nosotros. Un mundo sin explotación, sin represión, sin robos, sin desprecios.
Te saludamos maestro. Diles a tus cercanos que no importan la geografía ni el modo, y que tampoco importan la edad o la salud. Diles que tenemos que resistir, tenemos que rebelarnos, tenemos que vivir.
Un abrazo de tus compañeros los pueblos zapatistas.
Subcomandante Insurgente Moisés. México, febrero del 2026.
En el marco del día internacional del Agua, ante el llamado a organizarnos y rumbo al 30 aniversario de de la Fundación del Congreso Nacional Indígena, con miras a la realización de la Septima Asamblea Nacional por el Agua, la Vida y el Territorio…
Convocamos al:
ENCUENTRO DE RESISTENCIAS Y REBELDÍAS EN DEFENSA DEL AGUA, LA VIDA Y EL TERRITORIO
Que se llevará a cabo en el pozo de Barrio Cuarto de Santiago Mexquititlán, Amelaco, Querétaro.
El domingo 22 de marzo del 2026, a partir de las 09:00 am.
Atentamente
ASAMBLEA NACIONAL POR EL AGUA, LA VIDA Y EL TERRITORIO
Hoy miércoles 11 de marzo de 2026, emitimos un comunicado reunidos en el pueblo wixárika y tepehuano.
Estamos juntos para defender nuestra tierra, porque supuestos ejidatarios intentan despojarnos de un predio que supuestos ejidatarios intentan despojarnos de un predio que fue asignado legalmente por la Asamblea General de Comuneros, ante los hechos del día 25 de diciembre de 2025, en que trataron de despojar, tumbaron el cerco y se apropiaron del material.
Ese terreno fue autorizado para que un compañero wixárika construya su casa.
La decisión fue tomada por la asamblea, por lo cual hoy miércoles nos encontramos en el predio del compañero Basilio Carrillo ayudándolo a construir su casa para vivir. Por amenazas que se han derivado de estos hechos.
Desde la comunidad indígena de San Lorenzo de Azqueltán hablamos hoy a nuestra gente y a las comunidades vecinas y a los pueblos y gobiernos de México.
Decimos con claridad:
Desde tiempos antiguos habitamos estas tierras. El pueblo wixárika y el pueblo tepehuano vivimos aquí juntos somos dos pueblos y una sola comunidad. Pero también sabemos algo, que durante muchos años el racismo, el desprecio y la exclusión han acompañado los intentos de quitarnos la tierra.
Quieren convertirla en mercancía. Quieren convertirla en negocio.
Eso es algo que no aceptamos. Para nosotros la tierra no es una cosa, la tierra es nuestra madre.
Nuestra madre no se vende.
Nuestra madre no se compra.
Por defenderla nos han perseguido, nos han amenazado, nos han secuestrado, han desaparecido y asesinado a nuestra gente.
Pero no nos han vencido.
Aquí seguimos.
Y aquí seguiremos.
Llamamos a los gobiernos a no ser cómplices del despojo. La discriminación y el despojo son delitos.
Las autoridades tienen la obligación de detenerlos.
Hoy queremos hablar primero a nuestro propio pueblo.
Al pueblo tepehuano de Azqueltán:
Les decimos con respeto y con cariño que reconocemos su dignidad y la memoria de nuestros ancestros. Sabemos que han querido dividirnos, han querido sembrar odio entre nosotros. No lo permitamos.
No se dejen manipular por quienes apuestan a la muerte y la destrucción. Nuestro corazón colectivo siempre será su casa.
Al pueblo wixárika de Azqueltán le decimos:
Sabemos de dónde viene el desprecio que enfrentamos, viene de quienes creen que la tierra debe ser propiedad privada y negocio. Frente a eso respondemos con unidad.
Unidad para defender la vida.
Unidad para honrar a nuestros ancestros.
Unidad para respetar nuestras deidades.
A nuestros hermanos y hermanas de las comunidades vecinas San Sebastián Teponahuaxtlán y Santa Catarina Cuexcomatitlán
Esta lucha es por seguir cumpliendo en nuestros patios ceremoniales, por poder cumplir a las deidades en el lugar donde nacimos, por cuidar los lugares sagrados, por lo que también los vemos y los sentimos en cada paso y en cada uno de nuestros dolores.
Es la lucha por la dignidad de nuestros pueblos; contra el despojo, contra el racismo, contra la discriminación.
Somos wixaritari nacidos en Azqueltán. Comuneras y comuneros que caminamos junto al pueblo tepehuano.
Defendemos lo que es de todos:
La tierra.
Los agostaderos.
Los bosques.
El agua.
La vida de este territorio.
Quienes quieren desaparecer esta comunidad sueñan con venderlo todo, pero nuestra madre tierra está viva.
Y desde el fondo del Cañón de Bolaños llamamos a los pueblos a escucharnos y a mantenernos organizados.
Porque donde manda la propiedad privada, no hay lugar para los pueblos, no hay lugar para la cultura, no hay lugar para lo sagrado.
Aquí seguimos.
Aquí resistimos.
Y aquí seguiremos defendiendo nuestra tierra.
Atentamente
Desde el fondo del Cañón de Bolaños
Comunidad indígena wixárika y tepehuana de San Lorenzo de Azqueltán
La Plaza de la Paz en San Cristóbal de Las Casas empezó a recibir a las mujeres desde temprano, las organizadoras nos convocaron para las 10 de la mañana, el sol estaba ya presente y las mujeres empezaron a llegar listas para marchar. Algunas llegaron con sus creatividades para compartirlas, otras con sus tambores, otras con sus niñeces en carreolas, canguros o a pie. Mientras las organizadoras acomodaban a los contingentes diversos, sus pancartas y mantas, el sol arreciaba y nos convidaba a prepararnos con las consignas. Hasta delante iban las mantas con las imágenes de desaparecidas y desaparecidos cargadas por sus familiares y amigues. En seguida venía el contingente de las niñeces, sosteniendo mantas o pequeñas pancartas. Seguían las tamboreras, la guardia de seguridad y la mezcla de mujeres de todas las edades, colores y orígenes. Coreamos las consignas mientras que algunos transeúntes se mostraban indiferentes pero otros también se nos sumaban. La marcha tiñó de morado al “pueblo mágico” también objeto de denuncia por feminicida.
Al llegar de regreso a la Plaza de la Paz las organizadoras tomaron la palabra y evocaron a las mujeres, a las niñas y a todas las cuerpas disidentes. Cuerpas parte de esta marcha. Nos dijeron:
“Hablar de violencia aquí no es hablar de lo ajeno sino de una experiencia encarnada. En este 8M la lucha no es individual es comunitaria… queremos un feminismo que no deje fuera a las indígenas, a las trans… Los feminicidios siguen impunes… Ya no más silencio, miedo, impunidad, no más desapariciones, no más transfobia… No solo queremos recordar sino proteger a las que aquí estamos… Nos queremos libres, vivas, orgullosas…”
Palabras de las organizadoras en la Plaza de la Paz (Descarga aquí):
En seguida dieron su testimonio las familiares de víctimas de desaparición forzosa. Dos jovencita y una mujer mayor afirmaron que ellas nunca imaginaron estar en la situación que están, con tres desaparecidos (una mujer y dos hombres) de su propia familia. Denunciaron el calvario que ha sido para ellas todo por lo que han pasado pero dijeron acá estar, seguir denunciando.
Familiar de víctima de desaparición forzada (Descarga aquí):
Dos compañeras más tomaron el magáfono y nos compartieron que son sobrevivientes de un intento de feminicidio acaecido en una de las montaña del sur de la ciudad. Con gran indignación denunciaron todo lo que han pasado porque los tres niveles de gobierno no son capaces de cumplir con garantizar la seguridad de sus ciudadanas y con hacer justicia. Dijeron:
“Somos víctimas de un ataque armado, tipificado como robo, cuando fue un intento de feminicidio… Sobrevivir en México, no garantiza justicia… Hemos vivido la agresión armada y la violencia institucional que es violencia de género… Las instituciones de gobierno no cumplen los compromisos jurídicos vinculantes… La impunidad nos ha dejado heridas institucionales… sin nuestra red de apoyo no hubiéramos podido sobrevivir… Responsabilizamos a todos los niveles de gobierno… El Estado trató de silenciarnos… exigimos que el Estado asuma su responsabilidad… Sobrevivimos a tres años de violencia institucional… Tres años después aquí seguimos…”
Sobrevivientes de intento de feminicidio (Descarga aquí):
Pronunciamiento de sobrevivientes de intento de feminicidio (Clic aquí para leer)
“Hoy una jueza confirmó que dijimos la verdad: sobrevivimos a un intento de feminicidio. Lo que falta es que el Estado asuma su responsabilidad.”
Pronunciamiento 8M 2026 – México
Somos Sobreviviente de intento de feminicidio y denunciamos violencia institucional del Estado
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas — Marzo 2026
(Pausa, mirar al frente)
Hoy no estamos aquí para celebrar.
Este 8 de marzo no es fiesta. No es felicitación. No es flores ni discursos vacíos.
Porque lejos de tener mejores condiciones de vida, las mujeres en México —y en Chiapas— seguimos siendo violentadas, incluso por quienes tienen la obligación constitucional de protegernos.
(Pausa)
“La justicia retrasada es justicia denegada”.
En el marco del Día Internacional de las Mujeres declaramos algo con claridad:
Sobrevivir en México no garantiza justicia.
El 23 de febrero de 2023 fuimos víctimas de un ataque armado en una montaña en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
No fue un robo. Fue un intento de feminicidio.
(Pausa)
Sobrevivimos.
Pero sobrevivir en México no garantiza justicia.
El Estado no nos protegió. Denunciamos. Y entonces comenzó otra forma de violencia.
El delito fue clasificado como robo con violencia, y no como intento de feminicidio. Solo cuando el caso se hizo público hubo reacción institucional.
Todas las instituciones que debían garantizarnos justicia violaron nuestros derechos.
Desde entonces hemos enfrentado:
• Cambios reiterados de fiscales y asesoras jurídicas. • Más de un año de audiencias suspendidas. • Negativa inicial de medidas de protección pese a las amenazas. • Intentos de presión para modificar declaraciones relacionadas con violencia sexual. • Exposición de nuestra identidad. • Y el despido de peritos y de nuestra asesora legal en pleno juicio oral, afectando directamente nuestro derecho a la justicia.
(Pausa)
Hoy lo decimos con claridad:
La violencia institucional también es violencia de género.
Acudimos a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas. Se reconocieron irregularidades.
Sin embargo, el expediente fue archivado sin reparación efectiva.
El proceso continúa ante el Poder Judicial del Estado de Chiapas.
Y es hasta que una jueza mujer tomó el caso, con perspectiva de género, con empatía y comprensión del contexto de violencia que vivimos las mujeres, que empezamos a ver una luz al final del camino.
Pero las dilaciones y decisiones administrativas siguen afectando nuestro derecho a una justicia pronta, imparcial y con perspectiva de género.
México tiene obligaciones internacionales bajo la CEDAW y la Convención de Belém do Pará: prevenir, investigar, sancionar y reparar la violencia contra las mujeres con debida diligencia.
Esas obligaciones no son narrativa política.
Son compromisos jurídicos vinculantes.
Mientras nuestros agresores esperan sentencia bajo techo, nosotras trabajamos para pagar terapias, rehabilitación y los costos de un proceso interminable.
Seguimos recibiendo amenazas.
No pedimos privilegios. Exigimos justicia.
El ataque armado nos dejó heridas físicas. La impunidad nos dejó heridas institucionales.
Ambas son responsabilidad del Estado.
(Pausa)
Hoy, aunque el juicio aún no concluye de manera definitiva, sabemos que nuestros agresores han sido sentenciados por intento de feminicidio.
Eso es un logro.
Es resultado de la lucha jurídica, del acompañamiento, de la insistencia y de no haber guardado silencio.
Y queremos decirlo también:
Gracias a las abogadas que nos defendieron con firmeza. Gracias a las funcionarias e instituciones que sí actuaron con ética. Gracias a nuestros padres. Gracias a nuestras amigas y amigues que no soltaron nuestra mano cuando el miedo era insoportable.
Sin esa red, no estaríamos aquí.
(Pausa)
Pero incluso ante una sentencia, no hay tranquilidad absoluta.
Nos cuesta creerlo.
Tememos que en cualquier momento una decisión administrativa cambie el rumbo. Tememos represalias. Tememos a las redes familiares y comunitarias que han intentado intimidarnos.
La sentencia no borra el miedo. La justicia parcial no repara todo el daño.
(Pausa larga)
En este 8M declaramos:
Un gobierno que dice defender a las mujeres no puede despedir a quienes las representan en juicio.
Un gobierno que se dice humanista no puede normalizar la revictimización.
Un sistema que tolera la impunidad no puede llamarse transformador.
Y lo decimos con claridad política:
(Pausa)
Un país feminicida no puede llamarse mágico.
Responsabilizamos al Estado mexicano —en sus niveles municipal, estatal y federal— por:
• La falta de protección oportuna. • Las omisiones en la investigación. • La revictimización constante. • El riesgo en el que nos colocaron. • Y cualquier daño que pueda ocurrirnos.
(Pausa)
No queremos ser valientes.
Queremos ser libres.
No queremos sobrevivir al sistema.
Queremos justicia.
Si algo nos sucede, será responsabilidad del Estado.
Este 8 de marzo no es una consigna.
Es memoria. Es denuncia. Es exigencia. Y también es advertencia.
(Pausa final)
Hoy una jueza confirmó lo que dijimos desde el primer día:
Sobrevivimos a un intento de feminicidio.
Pero también queda claro que durante tres años el Estado nos obligó a luchar no solo contra nuestros agresores, sino contra sus propias instituciones.
Y aunque la sentencia puede ser impugnada, la verdad ya quedó establecida.
Sobrevivimos a un intento de feminicidio. Y también sobrevivimos a tres años de violencia institucional.
(Pausa)
Si la verdad incomoda, que incomode.
Pero algo debe quedar claro:
Intentaron matarnos. El Estado intentó silenciarnos. Tres años después aquí seguimos. Y no nos vamos a callar.
En seguida el megáfono pasó a manos de las representates de la Red de Defensoras del Agua y del Terrirorio en este Valle de Jovel. Ellas afirmaron que:
“… aunque en el discurso público se habla de equidad de género se reduce a simulación política… Defender el territorio es un acto legítimo”. Exigieron, “el cese de la violencia hacia las defensoras”. Afirmando que: “la defensa del agua y del territorio es también una lucha feminista”. Y cerraron diciendo: “Sin defensoras no hay territorio, sin territorio no hay vida”.
Pronunciamiento de la Red Defensoras del Agua y el Territorio(Descarga aquí):
Pronunciamiento de la Red Defensoras del Agua y el Territorio (Clic aquí para leer)
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 08 de marzo de 2026 Red de Defensoras del Agua y el Territorio Pronunciamiento 8 M
En el marco de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la lucha de las Mujeres, desde la Red de Defensoras del Agua y el Territorio alzamos la voz para denunciar la violencia sistemática y estructural que enfrentan las mujeres defensoras del ambiente y de los derechos humanos.
En América Latina, una de las regiones más peligrosas para la defensa de la vida y la naturaleza, las mujeres que protegen el agua, los territorios y los bienes comunes son objeto de patrones reiterados de violencia que buscan silenciar su liderazgo y desarticular sus procesos organizativos. Estas violencias se manifiestan en difamación, hostigamiento, amenazas, criminalización, judicialización indebida, desapariciones forzadas y feminicidios políticos.
El intervencionismo y la acaparación de los bienes naturales generan profundas afectaciones sociales. Sin embargo, estas afectaciones no son neutrales: impactan de manera diferenciada y desproporcionada a mujeres y niñas. Los eventos naturales provocados por la crisis climática, el ecocidio, la escasez de agua y la contaminación provocan graves consecuencias en la salud, particularmente en la salud física, mental y emocional de las mujeres, además aumenta la carga de trabajo de cuidado que históricamente ha recaído sobre las mujeres.
Las problemáticas ambientales generan despojo territorial y desplazamiento forzado, fracturando y desapareciendo comunidades enteras. Aunado a ello, el acceso de las mujeres a la información, a la participación efectiva y a la justicia ambiental sigue siendo limitado. Aunque en el discurso público se habla de paridad de género, en muchos espacios esta se reduce a simulación política, sin garantizar una participación sustantiva ni condiciones reales de incidencia para las mujeres defensoras.
Denunciamos que atacar a una defensora es atacar el derecho colectivo a un ambiente sano, al agua como bien común y a la autodeterminación de los pueblos. Defender el territorio no es un delito: es un acto legítimo frente a la crisis climática, ecológica y civilizatoria que atravesamos.
Exigimos:
-Garantías efectivas de protección para todas las defensoras de derechos humanos y defensoras ambientales.
-El cese de la violencia sistemática hacia las defensoras.
-El acceso pleno a la justicia ambiental y climática y el reconocimiento del liderazgo de las mujeres en la defensa del territorio.
Este 8M reafirmamos que la defensa del agua y del territorio es también una lucha feminista. Sin defensoras no hay territorio; sin territorio no hay vida.
¡Nos queremos vivas, libres y defendiendo nuestros territorios!
Antes de empezar a reunirnos en la Plaza de la Paz las compañeras de la Colectiva Cereza convocaron a una rueda de prensa donde MADRES, HIJAS, HERMANAS DE PERSONAS DESAPARECIDXS HABLARON SOBRE EL ACCESO A LA JUSTICIA EN EL CONTEXTO ACTUAL DE LA DESAPARICIÓN EN CHIAPAS.
Al tiempo, en la Plaza una de las varias jóvenes acompañantes de una de las familias con una víctima de desaparición forzada nos comentó lo importante que es para ellas y la familia el acuerparse entre unas y otras (parientas, amigas, solidarias, abogadas), sobre todo, ante el dolor pero también frente a la frustración del casi nulo avance de los trámites administrativos luego de la denuncia. Fue ella misma quien nos habló de cómo le llegó la conciencia, de la violencia que a ella misma le atravesó la cuerpa en la relación con un novio y de cómo la teoría y la práctica feminista ha sido clave para el proceso personal y colectivo de toma de conciencia. Cerró señalando lo que serían las demandas urgentes que ella y ellas lanzan:
“Exigen la agilización de los procesos legales de los y las desaparecidas… que las leyes genuinamente nos protejan, reconoce que la Ley Olimpia y la Ley Valentina existen pero saben que se requiere romper el sistema”.
Entrevista a jóvena en la Plaza de la Paz (Descarga aquí):
Y por supuesto no podían fallar las sesiones de autodefensa, el arte, las tamboreras, las obras de teatro y la música. Todo ello fue parte de esta commemoración del 8M y de la denuncia creativa pero contundente. Una de las miembras de un grupo de son jarocho participante en la marcha, Son Tribu, nos compartió sentada en la Plaza su palabra rememorando cuando llegó por primera vez a estas tierras hace 30 años (en 1996) exactamente en una marcha de mujeres donde estaban las zapatistas. Nos habló de su recorrido de 25 años de vida en tierras chiapanecas: su rol como observadora de derechos humanos, luego acompañante comunitaria, luego parte de la Otra Campaña hasta llegar a tener sus propios cultivos agroecológicos y sus animalitos y ser parte de grupos musicales que lo mismo crean sus propios versos feministas y ambientalistas que refuerzan las luchas de mujeres que luchan y de feministas. Oigamos con detalle lo que nos trasmite de esperanza encarnada enraizada alguien que en su modo, tiempo y geografía hace en colectivo con otras mujeres…
Entrevista a participante en la marcha (Descarga aquí):
Hacer colectivo a pesar de las guerras que azotan a los pueblos que resisten…
Foto-reportaje aporte de la Colectiva PVIFS-Chiapas 8M Plaza de la Paz SCLC. Chiapas, México
En portada: En septiembre del 2025, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila y el almirante de la Marina Armada de México, Raimundo Pedro Morales, formalizaron la concesión para desarrollar las obras del megapuerto en Punta Colonet.
En el municipio de Ensenada, Baja California, se autorizó una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para un megapuerto en Punta Colonet, que abarca 2,686 hectáreas de zona marina. La MIA fue autorizada el 29 de agosto de 2024, tras un proceso que incluyó consulta pública, solicitudes de información adicional y múltiples opiniones técnicas.
En este contexto, este 28 de febrero las autoridades estatales indicaron que “iniciarán construcción de acceso vial al puerto de Punta Colonet”. El Gobierno de Baja California anunció el arranque de la vialidad que conectará la carretera federal con el polígono donde se proyecta el puerto de carga, al sur del municipio de Ensenada. La obra será ejecutada por la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenamiento Territorial (SIDURT) como “primera etapa” de habilitación. Aunque oficialmente se afirma que por ahora solo se construirá el acceso y que los servicios básicos (agua, energía y drenaje) se incorporarán más adelante, el mensaje es claro: el territorio comienza a ser intervenido antes de que exista un debate público profundo, vinculante y resuelto. La planeación de usos de suelo, con áreas de conservación, logística, seguridad y reservas habitacionales de crecimiento gradual, revela que no se trata únicamente de un puerto, sino de la siembra anticipada de un enclave industrial con urbanización inducida.
La estrategia es conocida: abrir primero la carretera, fragmentar después el paisaje y consolidar finalmente un modelo irreversible. El acceso vial no es una obra aislada; es la primera incisión física de un megaproyecto que avanza por etapas mientras diluye, en trámites administrativos, las preguntas de fondo sobre soberanía, biodiversidad y justicia territorial.
En 2006, este mismo puerto fue planeado y cancelado por falta de viabilidad ambiental y social. Hoy regresa con mayor alcance y bajo el discurso del “nearshoring verde”. El megapuerto, dormido por casi dos décadas, ha dado luz verde a la primera fase del que podría convertirse en el puerto más grande de México. Su reactivación revive también viejas alertas: un corredor industrial y ferroviario que conecta Colonet con Mexicali y la frontera con Estados Unidos. Una ruta de esa escala con la magnitud del proyecto del puerto, amenaza con transformar radicalmente una región de alto valor ecológico, astronómico y cultural.
Para dimensionar la escala del área autorizada, las 2,686 hectáreas de zona marina equivalen a 26.86 millones de metros cuadrados, lo que representa alrededor de 3,760 campos de fútbol profesional, considerando que cada uno mide 7,140 m² según la FIFA. Esta superficie es comparable a casi toda la mancha urbana de la ciudad de La Paz, Baja California Sur, y también supera ampliamente toda lazona urbanizada de Ensenada, Baja California.
Imaginar el dragado de esa magnitud —una herida del tamaño de una ciudad— es imaginar cómo una topadora invisible se traga un paisaje entero sin dejar cicatriz “visible” desde el aire. Pero bajo el mar, todo cambia. El fondo marino no es un plano neutro: es un mundo. Un territorio de corrientes, plumas sedimentarias, comunidades bentónicas y rutas ecológicas de peces y crustáceos. Allí, el dragado no solo remueve arena: desaloja vidas, desplaza nutrientes, enturbia la luz, y altera las rutas con las que el mar se orienta.
Se trata de una extensión descomunal de concesión marítima en favor de infraestructura industrial, en un ecosistema altamente sensible y aún poco estudiado en su complejidad oceánica, geológica, ecológica, botánica, biocultural y astronómica, donde convergen procesos marinos profundos, sistemas de biodiversidad terrestre y marina, saberes tradicionales, y condiciones únicas para la observación del cielo oscuro desde el Observatorio Astronómico Nacional en la sierra San Pedro Mártir.
Cabe destacar que esos sistemas de biodiversidad terrestre y marina profundamente interconectados, albergan no solo especies en riesgo, sino linajes botánicos únicos en el planeta. En la punta de esta meseta costera sobrevive —aún— un conjunto de plantas que no crecen en ningún otro lugar del mundo: formas de vida adaptadas al viento, al suelo salino, a la niebla más que a la lluvia. No son sólo especies: son soluciones evolutivas irrepetibles.Estas singularidades vivas resisten —por ahora— en la Mesa de Colonet, un enclave de niebla, viento y memoria vegetal. Allí sobreviven Hazardia orcuttii, Salvia brandegeei, Orcuttia californica: bibliotecas vivas de adaptaciones antiguas, cuyas páginas se escribieron en interacción con el suelo salino, la brisa costera y los ciclos irregulares de la lluvia a través del tiempo. Son especies que no se repiten. Y si desaparecen allí, desaparecen del planeta entero.
Mesa Colonet: zona de transición ecológica única
Mientras los reflectores se centran en la costa y en el potencial “verde” del nuevo puerto, este ecosistema terrestre de alto valor biológico se encuentra en riesgo de ser desplazado sin siquiera haber sido conocido y mucho menos protegido: la Mesa Colonet.
CHIAPAS: “La supercarretera San Cristóbal de Las Casas-Palenque se impone a través de hostigamiento, amenazas y manipulaciones”: Modevite. (AUDIO) Fuente:
MICHOACHAN: Ante el avance de las autonomías, vuelven a resurgir las difamaciones y las amenazas de muerte en contra del portavoz del Consejo Supremo Indigena de Michoacan, Pavel Guzmán Macario. Fuente: https://www.facebook.com/share/p/1FvCFVHF8S
XOCHIMILCO: La Comision de Derechos Humanos de la CDMX emitió una recomendación sobre la violencia desatada el 05 de setpiembre de 2024, a pesar de las pruebas y testimonios dicha recomendación fallo en exigir justicia y cierre a los prosesos penales. (AUDIO) Fuente: Hijos de la Tierra y Noticias de Abajo
SINALOA, MAZATLÁN: La crisis de desaparición forzada ha empujado a la sociedad civil a buscar de forma autoorganizada a sus desaparecidos, bajo la indolencia del gobierno el narco sigue asesinando a quienes buscan a sus familiares bajo ese contexto asesinaron a la madre buscadora Rubí Patricia Gómez Tagle. Fuente: https://articulo19.org/asesinan-a-la-madre-buscadora-rubi-patricia-gomez-tagle-en-sinaloa/ Grupo de buscadoras: Corazones unidos por una misma causa A.C.
Este libro es una reflexión colectiva sobre los hechos ocurridos en Chicomuselo, municipio fronterizo ubicado en la Sierra Madre de Chiapas, en las primeras décadas del siglo XXI cuando la minería a cielo abierto se hizo presente. Fueron años en los que “persistió la idea de lograr el desarrollo por medio del extractivismo, una vieja fórmula ante la histórica exclusión de muchos pueblos en México. En Chiapas se otorgaron cientos de concesiones mineras en varios municipios del estado, sin embargo, sólo las empresas nacionales y extranjeras se han beneficiado de ello. En las poblaciones locales donde se han asentado, al contrario, sólo ha quedado la destrucción de cerros y bosques; contaminación del agua, división comunitaria o criminalización de personas defensoras de derechos humanos, entre otros daños”.
La narrativa del libro expone a partir de ese contexto lo que implicó la llegada de la minería a Chicomuselo a la vez que analiza cómo en todos esos años se le hizo frente desde la fe y práctica cristiana y la defensa de los Derechos Humanos. En el proceso de reflexión las personas integrantes del Comité señalan los engaños y atropellos y los riesgos contra sus propias vidas. Así mismo inicia el libro en su presentación: “Cuando la minería llegó habló de desarrollo y engañó, con tal de apropiarse de la tierra o iniciar las explotaciones, sin respetar las normas ni la opinión de la población local. ¿Por qué esta forma de actuar en éste y otros casos? Las relaciones de dominación que se asentaron desde muchos años atrás consideraron a las personas y sus territorios mercancías. Los pueblos quedaron relegados a mano de obra semi-esclava y explotada en plantaciones o en rancherías. El estado, o los dueños de la tierra, siempre les tutelaron pues les consideraron incapaces de tomar sus propias decisiones. Cuando se rebelaron fueron reprimidos o comprados con cargos o paga”.
“Esta no fue solo una conferencia, hemos vivido juntas todos estos días…” (Compañera kurda, Conferencia de Mujeres, Bogotá, febrero 2026).
No es casual que oigamos repetidamente a través de los medios masivos de comunicación las voces de los hombres jefes y funcionarios de Estado. Dichas voces una y otra vez se amplifican hasta saturarnos. Ello es parte de la guerra mediática y de la guerra cognitiva que nos dicta qué oír, qué ver, qué saber para desde ahí imponernos cómo sentipensar, actuar y soñar. En nuestras pantallas de celulares, de computadoras y de televisión entran uno tras otro las noticias replicando los mensajes de Donald Trump (Presidente de los Estados Unidos), los discursos de Mark Carney (Primer Ministro de Canadá) o de Marco Rubio (Secretario de Estado de los Estados Unidos). Hace un mes, desde el Foro Económico de Davós (Suiza), Mark Carney afirmó que como humanidad estamos en una ruptura y no solo en una transición, habló del Nuevo Orden Mundial refiriéndose al fin de una era. Era que arrancó, dijo, después de la Segunda Guerra Mundial estableciendo un sistema, reglas y un aparato internacional que se fue atrofiando hasta el punto de no poder parar expedita y eficientemente guerras de ocupación tales como la ejecutada por Rusia en Ucrania o el genocidio israelí sobre el pueblo Palestino.
Hace unos días, al caracterizar ese Nuevo Orden Mundial, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad celebrada en Munich (Alemania), hacía alusión a la migración masiva que transforma y desestabiliza Occidente (sic) por lo que, agregó, se deben controlar las fronteras nacionales. Él mismo aclaró que no era cuestión de odio sino de soberanía nacional. Rechazó también la idea difundida en los encabezados de periódicos de estar al fin de la Era Trasatlántica, refiriéndose a la colaboración entre Estados Unidos y Europa y, añadió, que “los norteamericanos somos hijos de Europa” y queremos revitalizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia de la humanidad, refiriéndose a la civilización Occidental. ¿Qué tiene que ver todo esto y lo que pasa justo ahora en Medio Oriente y el mundo con la Conferencia de Mujeres “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida” convocada por la Red de Mujeres Tejiendo Futuro (Network Women Weaving the Future, WWF por sus siglas en inglés) que concluyó este 15 de febrero de 2026 en Bogotá? Tiene mucho que ver. Me explico.
Primero
Ante la saturación de voces masculinas de Estado, las mujeres y las diversidades sexo-genéricas de los abajos y en medios, de las izquierdas y los feminismos que asistimos a la conferencia, rompimos el cerco político y mediático y, con nuestra juntanza, contribuimos a agrietar, una vez más, las fronteras nacionales que nos quieren encerradas en sus límites con sus reglas y agendas. Viajamos autogestivamente kilómetros y kilómetros para encontramos y hablar de nuestras urgencias y necesidades de cara a los despojos, las violencias y las guerras en curso.
Como dijo una compañera, a pesar de la distancia kilométrica que nos separa, nos teje el dolor causado por esas guerras y violencias ejercidas en nuestros cuerpos-territorios, personales y colectivos. Se refería a las guerras y violencias no solo actuales sino también históricas causadas por los proceso de colonización en Abya Yala y de Kurdistán, regiones del mundo que se tejieron en esta conferencia.
En los paneles, talleres y mesas compartimos cómo, cuándo y dónde estamos poniendo la cuerpa, revitalizando y politizando nuestra ancestralidad, haciendo carne nuestras economías alternativas y trabajando para nuestra sanación colectiva y personal. A la colonización, al patriarcado y al capitalismo les identificamos como el “enemigo común” que enfrentamos. La diversidad de sentipensamientos de esta conferencia fueron amplificados por la comisión de prensa y comunicación y pueden ser oídos y vistos en cualquier momento porque están colgados en los mediosde la conferencia y en un sin fin de los medios libres que sororalmente la acuerparon.
Segundo
Y si hablamos del Nuevo Orden Mundial, traigamos a colación lo que dijo otra compañera; sintetizando el espíritu compartido a lo largo de estos días, ella afirmó que “el siglo XXI es el siglo de las mujeres”. Ello me recuerda lo que dijo, a principios del siglo XX, el activista afrodescendiente norteamericano W. E. B. Du Bois quien aseveró que el problema del siglo XX sería “la línea de color”, prefigurando así el tinte racial y racista que tendrían los conflictos globales de ese siglo. Ahora, en el primer cuarto del XXI, afirmar que este es el siglo de las mujeres se puede entender en el sentido mencionado por la compañera feminista comunitaria maya kiché, Lolita Chávez, quien señaló que “estamos en nuestro tiempo, en nuestra memoria, en nuestra historia y en nuestro tejido y nadie podrá arrebatárnoslo”. A la vez puede remitirnos al conflicto que se presenta en el mundo ante los avances y retrocesos de las luchas de las mujeres y las diversidades sexo-genéricas en las calles, en las familias, en las instituciones y en las leyes. Avances que retan las fuerzas conservadoras, de derecha, de extrema derecha o fundamentalistas que operan tanto en Kurdistán y Medio Oriente como en Abya Yala.
Tercero
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, planteó renovar la “civilización occidental”. Algo que puede ser visto como parte estratégica del actual expansionismo imperialista norteamericano y en oposición al expansionismo chino. Las participantes de esta conferencia mostraron con sus propias luchas los límites y contradicciones internas de esa civilización y la retaron poniendo al centro las culturas y civilizaciones milenarias de las cuales ellas mismas son/somos descendientes y herederas.
No es menor la fuerza contrahegemónica de esta juntanza de mujeres y disidencias. Abundo. Como sabemos, la dimensión milenaria de Kurdistán antecede a la formación de los cuatro Estados-nación que hoy la ocupan: Turquía, Siria, Irak e Irán. Sus raíces neolíticas se ubican 10 o 12 mil años antes del presente y sus asentamientos más antigüos datan de 6 a 8 mil años. El kurdo es un pueblo vivo y vibrante hasta el día de hoy, en tiempos pasados fue una organización societal sin Estado pero con una lengua y cultura propia, con sistemas propios de organización tribales y comunitarios, con creencias preislámicas, visiones del mundo ligadas a la tierra y a las montañas así como emergidas de sus prácticas de pastoreo y agricultura.
Los kurdos y kurdas históricamente han practicado su defensa ante invasiones de imperios tales como los persas, romanos, árabes y otomanos. Han luchado por sus derechos identitarios y por su liberación en diferentes momentos, formas y lugares de su vasto territorio. Baste señalar que las mujeres kurdas con las que nos reunimos en esta conferencia son parte de esa larga historia de resistencias y, en particular, son parte del movimiento libreción de Kurdistán liderado por ideas de Abdullah Öcalan.
Como nos comparte en su texto la colega kurda Azize Aslan, estamos frente a un movimiento popular de amplia base social nacido originalmente con una perspectiva nacionalista marxista-leninista cuyo fin era fundar el Estado kurdo socialista pero, desde la captura de su líder Öcalan, en 1999 y, sobre todo, a partir de 2003, el movimiento se ha venido transformando y volcado hacia la construcción del confederalismo democrático, caracterizado por la lucha contra la jerarquía, el patriarcado, el Estado y la propiedad privada.
El confederalismo democrático ha puesto al centro a la mujer, a la ciencia de la mujer y de la vida (Jineoloji), a la autodefensa legítima e integral, a las cooperativas para la gestión de la vida y a las academias para la formación no elitista de las bases. Todo ello da sustento a lo que el movimiento llama la autonomía democrática, misma que, desde 2012, tomó cuerpo y carne en Rojava (Norte de Siria) en medio de una guerra cruenta y atroz que suele invisibilizarse, desconocerse u olvidarse. De hecho le pregunto al lector/lectora ¿qué tanto sabe sobre la fase actual de la ofensiva militar siria contra los kurdos? A la vez le invito a leer al respecto el texto: https://vientosur.info/por-que-defender-rojava/
En una de las plenaria de la conferencia, una compañera kurda comentó: “No somos un movimiento dogmático” y así lo mostró el proceso compartido en el taller sobre “Jineoloji”, donde otra compañera kurda nos explicó a las asistentes cómo al principio tuvieron un partido de mujeres (el Partido de la Liberación de las Mujeres del Kurdistán, PAJK por sus siglas en kurdo), mismo que formaron no para entrar en las elecciones sino para llevar a cabo la formación de las mujeres del movimiento dentro de los principios básicos de su lucha de autodefensa y de liberación. Principios que sintetizó así: la defensa del territorio como autodefensa integral no militarista, la lucha contra la mentalidad dominante, el fomentar queremos a nosotras mismas, el trabajar como mujeres en la dimensión ética o moral de nuestra sociedades así como en la dimensión estética o de la belleza; aspecto con el cual el sistema patriarcal también juega. Destacó el papel que juega la crítica y la autocrítica en todo momento.
En el contexto de la Revolución de Rojava (2012), inspiradas en las ideas de Abdullah Öcalan y luego de muchas discusiones dadas entre 2008 y 2015 dentro del movimiento de mujeres kurdas, se fundó la Academia Jineoloji. En esta conferencia y en diferentes partes del mundo, la Academia Jineoloji ha servido como una inspiración y un espejo. Muchas participantes de esta conferencia ya la conocen a fondo, otras apenas se están informado. Pero como dijo la compañera kurda en el taller: Jineoloji, como ciencia de la mujer y la vida se opone al patriaracado, al Estado y a la ciencia positivista. Y agregó: “nosotras vemos la ciencia con los ojos de nuestras madres que tienen su conocimiento y partimos de los conocimientos ancestrales para la vida … Jineoloji no es una teoría sino una práctica colectiva”.
Cuarto
Profundizo en el argumento de la poderosa juntaza milenaria que sostiene esta conferencia y esta red mundial, para ello veamos la otra parte convocante de esta conferencia; parte autonombrada como: mujeres del Abya Yala. Mujeres de raíces ancestrales mesoamericanas, aymaras, quechuas, mapuches, muiskas, nasa, lencas, mayas, negras, garífunas, afrodescendientes… Mujeres parte de comunidades, pueblos, nacionalidades originarias, tribus, confederaciones, consejos, federaciones, comités, asociaciones, colectivas y redes. Un verdadero pluri-verso de mujeres y diversidades sexo-genéricas jóvenes, de mediana edad y ya mayores organizadas y en pie de lucha.
Referirnos a nuestro continente como Abya Yala parece hoy normal pero no lo es, por el contrario, ha sido, como nos demuestran muchos estudiosos, fruto de un largo proceso de más de cinco décadas de trabajo político descolonizador frente a las denominaciones coloniales, republicanas, criollas y mestizas de América y América Latina. Como nos comparte en su texto el colega Pablo Uc si nos vamos a la génesis de Abya Yala, entramos en la dimensión ancestral y milenaria de la lengua y del cosmocimiento gunadule, de sus memorias de origen y sentidos de vida de la Madre Tierra. Él mismo es quien nos habla de la dimensión geapolítica y geopoética de Abya Yala. A ellas, repensando lo vivido en esta conferencia, se le podría agregar la dimensión jineopolítica-espiritual del Abya Yala que está contribuyendo a tejer el internacionalismo de las mujeres del mundo. Recordemos que la Red Mujeres Tejiendo Futuro articula Abya Yala con mujeres de Kurdistán, Medio Oriente, Europa, Asia y África. Esta es su tercera conferencia, las anteriores fueron en 2022, en Berlín y, en 2018, en Fráncfort.
Internacionalismo de Mujeres para tejer Futuro
Como nos dijo en una plenaria la compañera kurda: “aquí me veo como en un espejo… las mujeres hablan y yo veo mi propia historia”. Sin duda este espejeo encarnado que nos atravezó la cuerpa, esa indignación digna con que llegamos, esas muertas y muertos, desaparecidas y desaparecidos cargados a cuesta, son elemento centrales para urdir el internacionalismo mundial de mujeres del siglo XXI que está en gestación. En la página web de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro se dice una palabra colectiva fruto de los múltiples diálogos mundiales que se han dado hasta ahora:
“La Red no reinventa la rueda. Más bien, se basa en el largo y rico legado del internacionalismo revolucionario, socialista, proletario, anticolonial y feminista a nivel mundial. Considera todas las experiencias pasadas como parte de su patrimonio. Además, el crecimiento y las transformaciones que han experimentado los movimientos de mujeres en todo el mundo en los últimos años son una importante fuente de esperanza y fortaleza sobre la que podemos construir. Al mismo tiempo, en un espíritu de autocrítica, debemos reconocer que la implementación y la sostenibilidad de los esfuerzos internacionales siempre han enfrentado desafíos. Las jerarquías clasistas, el racismo, las actitudes coloniales y liberales, y las contradicciones ideológicas han conducido en ocasiones a la exclusión, la fragmentación o la perpetuación del poder, incluso dentro de nuestros movimientos que buscan la unidad. Sin embargo, quizás precisamente debido a esto, las experiencias y lecciones de los esfuerzos pasados ofrecen perspectivas invaluables sobre cómo podemos seguir construyendo redes de lucha común más fuertes, más inclusivas y sostenibles en el aquí y ahora y para el futuro.”
Teniendo eso en mente no es nada casual que en otra plenaria la compañera kurda nos dijera que el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres no busca homogeneizarnos sino complementarnos y nos vuelve a invitar a reflexionar colectivamente qué ha pasado con otros intentos. Al presentar en plenaria los resultados de uno de los talleres se señaló la importancia de socializar y conocer con mayor profundidad las experiencias autónomas, de base territorial y feminismos comunitarios, campesinos populares, decoloniales y de mujeres que luchan del Abya Yala dado que contamos con una riqueza enorme que muchas veces no conocemos a fondo o que conocemos parcialmente en el propio Abya Yala. Por otra parte, el hacer concreto y práctico de la autonomía democrática de las mujeres kurdas, sobre todo, desde 2014 en lo que se llama las Comunidades de Mujeres del Kurdistán nos inspira como lo han hecho en las últimas tres y media décadas en Abya Yala todas las mujeres que luchan; nombre que nos han dado las mujeres zapatistas para incluirnos y valorarnos a todas.
De la grieta al allá afuera
Al estar en este encuentro regresa a nosotras la sensación de habitar una grieta del sistema, sensación que ya hemos tenido en 2018 y 2019 en el Caracol donde se celebraron los encuentros de mujeres convocados por las zapatistas. En este 2026 a todo lo vivido sumamos el ímpetu de las mujeres revolucionarias kurdas en medio de la guerra acrecentada por la crisis de Medio Oriente, por el genocidio del pueblo Palestino, los efectos del expansionismo del imperialismo norteamericano (secuestro del presidente venezolano, estrangulamiento de Cuba, presión con la guerra de aranceles a nivel mundial, ataque hace unos días a Irán), los avances de los fascismos y autoritarismos, de las extremas derechas y los fundamentalismos a más del colapso climático. Y como se detalló en casi todas las participación de las mujeres de Abya Yala, acrecentada por los efectos de los megaproyectos y los corporativos criminales que azotan esa región. Todo ello en vez de paralizarnos o dejarnos sin esperanza nos ha dado la fuerza energética necesaria para juntarnos con urgencia y preguntarnos nuevamente ¿cómo organizarnos mejor mundialmente las mujeres desde lo local, desde la cuerpa-territorio hasta lo mundial? La diversidad que somos y el cúmulo de experiencias desde Kurdistán y Abya Yala nutrieron, aquí y ahora, la revolución mundial de las mujeres; proceso que está en proceso.
Afuera de la grieta está el mundo real: tirados semidesnudos con la piel pegada a los huesos bajo sus carritos de carga yacen los recicladores, al tiempo, te dicen una y otra vez no salgas sola, cuida tu celular, esta zona es el centro y no es segura, anden en grupo, cuidémos entre todas. Mientras las paredes de Bogotá hablan, gritan, claman a través de sus murales, de sus grafitis. En la tele los locutores no paran de hablar de las elecciones colombianas que vienen, en seguida viene la imagen de Trump hablando de su “cooperación” viento en popa con el actual gobierno de Venezuela. En la puerta del recinto donde se celebró nuestra conferencia se nos reparten folletos del partido Pacto Histórico llamando a salir a la calle este 8 de marzo haciendo la siguiente propaganda: ”Más mujeres en la política, más democracia” y se dan datos: “la apuesta es clara: 50% de participación femenina, no por obligación, sino por convicción… La participación de las mujeres en el Congreso aumentó en 10.17% acercándose al 30%…” Adentro, en nuestros tejidos, sabemos que la autonomía, la autodefensa y la autorganización de cara a los sistemas de muerte son indispensables para la mundialización de la esperanza encarnada, en femenino, en plural y en curso…
Xochitl Leyva Solano Colectivo PVIFS-Chiapas / Miembrx del GTA-FT
AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL AL CONGRESO NACIONAL INDIGENA AL CONSEJO INDIGENA DE GOBIERNO A LAS REDES DE RESISTENCIA Y REBELDÍA A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL A LA EUROPA INSUMISA A LA MISIÓN CIVIL DE OBSERVACIÓN – SEXTA A LOS ORGANISMOS NACIONALES E INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LIBRES E INDEPENDIENTES
04 de marzo de 2026
Como pueblos y autoridades denunciamos la violencia que sigue creciendo en nuestro estado de Guerrero. Condenamos el asesinato del Ing. Tomás Augusto Lozano Analco, y de Francisco Bonilla, ciudadanos de la Casa de los Pueblos del municipio de Ayutla de Los Libres, Guerrero.
Los dos ciudadanos fueron atacados a balazos a las 19:00 horas el día 03 de marzo de 2026, cuando hombres armados del grupo criminal «Los Ardillos» rafaguearon la camioneta en la que viajaban, después del puente Omitlán, cerca de Tierra Colorada, en el municipio de Juan R. Escudero, sobre la vía que comunica con Tecoanapa y Ayutla de Los Libres.
Responsabilizamos directamente al grupo criminal «Los Ardillos» por estos asesinatos. Señalamos directamente a Daniel Rosas Martínez, quien se autonombra coordinador de comisarios de la zona rural de Acapulco, Tecoanapa y Tierra Colorada, pero quién actúa como operador de «Los Ardillos» en la región, obligando a comunidades a participar en narco-bloqueos en la Autopista del Sol y manteniendo el control en la región a través del terror.
Además, denunciamos la complicidad directa de autoridades locales con “Los Ardillos”, como el director de la policía de Juan R. Escudero, César Ramírez, al igual que el presidente municipal, Óscar Sánchez Luna.
La expansión territorial de «Los Ardillos», así como su control de municipios y carreteras, ocurre con el permiso y la complicidad del Estado. Frente a los ojos de la Guardia Nacional y el Ejercito Mexicano, los criminales se mueven libremente, instalan retenes, bloquean carreteras y asesinan y desaparecen personas a plena luz del día, con total impunidad. En lugar de desarticular a «Los Ardillos», funcionarios del gobierno federal y estatal se sientan con ellos públicamente para negociar y ceden a sus demandas de criminalizar a quienes defendemos la vida.
«Los Ardillos» son responsables del asesinato de 70 integrantes del CIPOG-EZ, la desaparición de 25 más, así como el asesinato de los 13 policías comunitarios de El Cortijo, todos crimenes que siguen impunes. Además, han asesinado, torturado y desaparecido menores de edad, campesinos, comerciantes, ganaderos, transportistas, políticos, personas de la tercera edad, hombres y mujeres. En los últimos días, también han lanzado ataques violentos con drones contra las comunidades de El Charco, Tlayolapa y Ochoapa, donde los pueblos se organizan para defender su territorio frente a la violencia narco-paramilitar. Esta ola de violencia no es nueva; forma parte de la guerra de exterminio que viven nuestros pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos de Guerrero, y que se ha intensificado en los últimos 25 años.
Responsabilizamos a los tres niveles de gobierno por permitir la expansión de esta organización criminal. El Estado mexicano ha dado luz verde a asesinatos, desapariciones y bloqueos, mientras quienes defendemos la vida y la madre tierra somos perseguidos y asesinados. El Estado sigue haciendo caso omiso, desprecia y discrimina a nuestros pueblos indígenas, violando nuestra cultura, nuestra lengua y nuestra forma de vida comunitaria mientras protege a los criminales que nos matan.
Exigimos justicia para todas las víctimas y la desarticulación de las organizaciones criminales que operan con impunidad en nuestro estado, así como una investigación que sancione a los responsables de estos crimenes. Convocamos al pueblo en general a una movilización urgente para defender a la vida, nuestros pueblos y territorios y nuestro sistema de seguridad comunitaria.
Llamamos también a las redes nacionales e internacionales, pueblos organizados, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos a mantenerse al pendiente de la situación.
Hacemos responsable al Estado mexicano de la guerra de exterminio que viven nuestros pueblos y de cualquier agresión, atentado o persecución contra nuestras comunidades, asambleas y sistemas de seguridad comunitaria, así como contra los integrantes y promotores del CIPOG-EZ, quienes luchamos por la vida.
¡NO NOS RENDIMOS, NO NOS VENDEMOS Y NO CLAUDICAMOS! ¡VIVAN LOS PUEBLOS QUE LUCHAN Y RESISTEN!
Atte. PUEBLOS Y AUTORIDADES COMUNITARIAS, EJIDALES Y COMUNALES DE 85 COMUNIDADES DE AYUTLA PUEBLOS Y AUTORIDADES COMUNITARIAS, EJIDALES Y COMUNALES DE LA MONTAÑA ALTA, MONTAÑA BAJA Y COSTA CHICA DEL ESTADO DE GUERRERO CONSEJO INDIGENA Y POPULAR DE GUERRERO – EMILIANO ZAPATA