Agreden al foro cultural Kinoki en Chiapas por exibir la bandera palestina (firma el pronunciamiento)
En San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, individuos, colectivos y organizaciones se organizan para expresar su solidaridad con la comunidad del foro cultural independiente Kinoki y sus compañerxs, ante la agresión sufrida en su espacio por mostrar públicamente su solidaridad con el pueblo palestino. Un individuo llegó al espacio para insultar, intimidar, arrancar por la fuerza la bandera palestina y escupir a una compañera.
Esta agresión no es un hecho aislado. En San Cristóbal, otros espacios y personas que levantan la bandera palestina han sido agredidos, como fue el caso de las compañeras de la libería La Cosecha, así como en distintas acciones solidarias realizadas en espacios públicos.
Por eso individuos y organizaciones solidarias decimos con claridad: No permitiremos que el miedo determine qué pueblos podemos nombrar, qué luchas podemos acompañar ni qué banderas podemos levantar.
La bandera palestina volvió a su lugar. Y ahí seguirá.
SUMA TU FIRMA AL PRONUNCIAMIENTO (lee el texto del pronunciamiento abajo)
La convocatoria está dirigida principalmente a personas que habitan en San Cristóbal de Las Casas, pero pueden firmar también personas, colectivos y organizaciones solidarias desde cualquier parte de México y del mundo.
Tenemos únicamente 24 HORAS para cerrar la lista de firmas; o sea, hasta las 6 pm del 4 de septiembre para mandar el formulario.
Quienes organizan piden tres cosas:
1️⃣ Firma el pronunciamiento.
2️⃣ Comparte esta convocatoria con tus contactos, colectivos, organizaciones y espacios.
3️⃣ Ayúdanos a que llegue a quienes no están dispuestxs a mirar hacia otro lado.
Si quieren miedo, encontrarán organización.
Si quieren aislamiento, encontrarán comunidad.
A Kinoki: no están solxs.
A Palestina: les vemos, les escuchamos y les abrazamos.
No olvidamos.
No nos acostumbramos.
No miramos hacia otro lado.
Seguiremos nombrando a Palestina.
Seguiremos levantando su bandera.
Seguiremos acompañando su resistencia.
SI TOCAN A UN ESPACIO DE SOLIDARIDAD CON PALESTINA, NOS TOCAN A TODXS
Desde los espacios, colectivos, organizaciones y personas que en San Cristóbal de Las Casas caminamos en solidaridad con el pueblo palestino, abrazamos a la comunidad de Kinoki y a sus compañerxs ante la agresión que sufrieron.
Un individuo llegó a su espacio para insultar, intimidar, arrancar por la fuerza la bandera palestina y escupir a una compañera.
Que quede claro: eso no es una opinión. Es un acto de violencia.
Y frente a la violencia vamos a responder con organización y apoyo mutuo.
Porque la bandera palestina que ondea en Kinoki es una muestra de resistencia y solidaridad desde este rincón del mundo con el digno pueblo palestino.
Sabemos que no es la primera vez que un espacio o una persona es agredida por mostrar su solidaridad con el pueblo palestino aquí en San Cristóbal de Las Casas. Recordamos lo que sucedió con nuestras compas de La Cosecha y las múltiples ocasiones que, en otros espacios, han sido agredidos verbal o físicamente. También recordamos las reacciones violentas que se han desatado ante acciones solidarias con el pueblo palestino en el centro o en otros espacios públicos. Por lo cual esto no es una acción aislada sino una forma sistemática de cómo el sionismo se manifiesta en todo el mundo. De tal manera que la consigna de lo que sucede en Gaza sucede en tu casa está más viva que nunca.
El trabajo que ha hecho el Kinoki y otros tantos espacios, organizaciones y colectivos es el intento de que la memoria de un pueblo al que pretenden borrar no suceda.
Es la solidaridad con la dignidad de quienes resisten al despojo.
Es estar con el grito de quienes siguen viviendo, enterrando a sus muertos y defendiendo su tierra.
Pero también es nuestra propia memoria: la de los pueblos que han conocido el despojo, la ocupación, el racismo y la violencia.
Por eso la bandera volvió a su lugar y símbolo de un mundo nuevo y otro.
Queremos decirle a la comunidad de Kinoki: no están solxs.
Aquí estamos compas.
Estamos quienes abrimos las puertas de nuestros espacios para hablar de Palestina.
Quienes proyectamos sus historias.
Quienes levantamos su bandera.
Quienes hacemos música, talleres, encuentros, murales y palabras para acompañar una lucha que no cabe dentro de las fronteras.
Estamos quienes sabemos que la solidaridad no pide permiso y menos a quien allá arriba ordena.
Desde San Cristóbal rechazamos cualquier intento de imponer el miedo sobre nuestros espacios comunitarios y culturales. No permitiremos que la intimidación determine qué pueblos podemos nombrar, qué luchas podemos acompañar ni qué banderas podemos levantar.
Si quieren miedo, encontrarán organización.
Si quieren aislamiento, encontrarán comunidad.
A la comunidad palestina y al pueblo palestino les decimos, desde este rincón de Chiapas:
Les vemos, les escuchamos y les abrazamos.
No olvidamos.
No nos acostumbramos.
No miramos hacia otro lado.
Seguiremos nombrando a Palestina.
Seguiremos levantando su bandera.
Seguiremos acompañando su resistencia.
Porque hay pueblos que luchan por vivir y pueblos que eligen no ser indiferentes.
Nosotrxs ya elegimos.
¡Palestina libre! 🇵🇸
¡Alto al genocidio!
¡Viva la solidaridad entre los pueblos!
¡Kinoki no está solx!
¡Desde San Cristóbal, Palestina está presente! 🇵🇸
Firma: espacios, colectivos, organizaciones y personas solidarias de San Cristóbal de Las Casas.
Finaliza encuentro de Artes, Resistencias y Rebeldías en el Caracol Jacinto Canek
Fotos y texto cocreado por: Alexis y Piankov
Después de 29 días, y con más de mil asistentes de casi 40 países, finalizó la serie de ponencias, talleres y puestas en escena que los compañeros zapatistas convocaron y organizaron en su territorio. Nos adelantaron la presencia de 1111 zapatistas en la Ciudad de México, después de 25 años, para abrazar y acuerpar a las Madres y Padres buscadores que buscan incansablemente a sus seres queridos en todo el país.

Durante todo el Encuentro, y hasta su cierre, se contó con participaciones musicales, poesía y prosa, tanto de los propios zapatistas como de participantes externos de distintos países. Los talleres fueron variados: desde impresión de serigrafía en playeras y papel, hasta defensa personal para mujeres; senderismo en territorio zapatista para reconocer la biodiversidad y el paisaje de los volcanes que conforman nuestra geografía.

En la escena estelar, se presentó un numeroso grupo de jóvenes zapatistas en la obra “El común y el día después”, que retoma los principios de una vida en armonía entre los miembros de la comunidad y la naturaleza, a través de la organización. Se enfatizó la abolición de las violencias patriarcales, la propiedad privada y los vicios. Se cultivaron el compartir, la solidaridad y la empatía por una vida común, para desterrar el sistema capitalista.

Esta obra nos invita a reflexionar sobre los días venideros, sobre la fuerza y la organización que debemos tener para no permitir que el capitalismo resurja. Sabemos que, como enfermedad, estará latente durante algunos años, acechándonos; y que seguramente aquellos sobrevivientes que no comiencen a organizarse desde ahora seguirán reproduciendo las mismas lógicas capitalistas, solo porque no saben que se puede hacer diferente. Pero debemos ser más fuertes y astutos. Por eso es importante la realización de estos encuentros, que nos permiten seguir encontrándonos con otras realidades, intercambiar conocimientos y mantener viva la esperanza.

Además de la obra y la gran organización que nos demostraron nuestros compañeros zapatistas con este encuentro, nos dejan en el corazón su gran generosidad y el ejemplo para hacer las cosas de manera diferente. Las noches de baile, los días alegres con las infancias jugando e iluminando todo a su paso. Madres, padres y una comunidad entera brindando cuidados colectivos. Mujeres y hombres jugando al básquet, al ajedrez, intercambiando charlas con los foráneos. Este encuentro nos deja la montaña y la Luna llena abrazándonos, la comida, la naturaleza, y a lo lejos el Winikton (hombre de piedra) observando nuestros pasos.

Sin duda alguna, este fue un espacio formativo a través de la cultura. Desde excombatientes cantando sobre la toma de San Cristóbal, hasta juventudes poetas cantándole a la libertad, las expresiones artísticas enfatizaban que la lucha en común y por lo común son herramientas para salvar lo que nos queda de humanidad y llegar al día después.

Finalmente, en el cierre del evento, el Subcomandante Insurgente Moisés recalcó la necesidad de organizarnos cada quien según su geografía, de hacer del buen vivir un arte —un arte que el sistema capitalista nos ha negado—, de la importancia de compartir saberes, de la congruencia de nuestros actos y, sobre todo, de la perseverancia en esta lucha que avanza lenta pero segura.
Galería integra en alta calidad:
https://archive.org/details/Fotos-ez-cierra
























Los dejamos con las palabras del cierre del Subcomandante Insurgente Moises:











